Quiénes somos

El Colegio Sebastián Elcano nace en la comuna de San Bernardo en Marzo de 1997, como una posibilidad real frente a los requerimientos de la demanda educacional de la comunidad. Se inicia como un establecimiento particular pagado, con la modalidad científico-humanista, teniendo jornada completa para los niveles de educación pre-básica, básica y enseñanza media.

La construcción del nuevo establecimiento se localizaría en los terrenos ubicados en la avenida Portales, frente al proyecto urbano Villa Maestranza. Con fecha 17 de julio de 1996, se solicita a la Secretaría Ministerial de Educación el reconocimiento oficial, que comenzaría a partir del año 1997.

El Decreto Cooperador sería otorgado el 30 de marzo de 1998, en una ceremonia oficial que contó con la presencia del SEREMI, señor Antonio Pacheco. A comienzos de ese año, el colegio cambia su modalidad y pasa a llamarse "Colegio Sebastián Elcano San Bernardo", Rol Base de Datos Número 25347, con subvención compartida, con el fin de acogerse a los beneficios que el sistema ofrece. Durante sus años de vida, el colegio Sebastián Elcano San Bernardo se ha sustentado en los principios y valores de la sociedad cristiano-occidental, y en los grandes objetivos y fines de la educación chilena, apoyado en la actual reforma educacional.

El año 2007 el colegio adquiere el Sello de Calidad EducaUC, institución nacida al alero de la Pontificia Universidad Católica de Chile, para llevar adelante su propuesta educativa, dentro del marco del respeto de la historia, el ideario y tradiciones de nuestro establecimiento. El compromiso de EducaUC fue acompañar el proceso que da sentido al colegio, cuál es dar a sus alumnos(as) una formación integral. Esta formación se expresa en dos ejes: excelencia académica, que tiene como norte brindar acceso a la educación superior, y formación valórica, cuyo objetivo es formar personas rectas, capaces de establecer relaciones armónicas y ser un aporte significativo para la sociedad en la cual le toque vivir.

El legado histórico del prestigioso navegante Sebastián Elcano aún se mantiene firme. Consciente de las dificultades y desafíos que le deparaban los océanos, el navegante cumple el objetivo de ser el primero en dar la vuelta al mundo. La proeza de aquel que un día zarpó de puerto con el sueño de alcanzar nuevos horizontes, mantiene en pie la esperanza de formar grandes jóvenes que contribuyan al cambio, para conformar una sociedad más justa y responsable, según los requerimientos del Chile actual.